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martes, 18 de marzo de 2014

La situación económica es manejable, dice López Murphy


Sensatez y transparencia. Para Ricardo López Murphy esas dos cualidades son fundamentales si la Argentina quiere salir del momento económico que se aguzó tras la devaluación de enero pasado. “El horizonte (del país) es muy razonable si, en lugar de hacer locuras, nos ponemos sensatos”, dijo el ex ministro de Economía de la Nación, que anoche disertó en esta ciudad en el marco del ciclo de conferencias de la Fundación Federalismo y Libertad. En una charla con LA GACETA, el economista planteó que la salida de mediano y largo plazo es posible debido a tres factores: la cadena de valor agrícola que posee la Argentina; sus reservas de energía, que están entre las más grandes del mundo, y, finalmente, las reservas mineras explotables. Claro está que, en la coyuntura, la gestión de la presidenta Cristina Fernández no debe dormirse en los laureles de la soja, aclara. “Hay que tratar de no crear un problema donde hoy no lo hay. La situación actual es manejable en tanto exista un programa razonable para salir del cuadro de situación”, añade. 

López Murphy coincide con el ministro de Economía, Axel Kicillof, en el diagnóstico de que la Argentina no tiene graves problemas económicos. “No estoy preocupado, ni angustiado; no veo en el país un problema serio. Los precios internacionales son buenos; no hay conflictos políticos regionales, pero sí la necesidad de aplicar correcciones que no serán fáciles”, señala. El especialista lo traduce en ajustes, en particularmente en el rubro subsidios que, a su criterio, siguen generando asimetrías en la Argentina, con una consolidación de sus beneficios en el área metropolitana de Buenos Aires en detrimento del interior. 

¿Qué país vislumbra, desde el punto de vista económico?, se le consultó. López Murphy contestó: “un número que tiene bastante consenso es el de una inflación en torno del 40% anual (sólo en el primer bimestre arrastró un 10%). Ese dato es plausible con otras variables que se conjugan, como es un gasto público creciendo cerca del 30% y en igual porcentaje los salarios. Además, se espera una devaluación del 55%”. 

El control

A la razonabilidad de los datos y de las acciones oficiales para encausar la situación económica, López Murphy le agrega la transparencia. Y, en ese sentido, sugiere: “hay que portarse bien con la credibilidad; no mentir más, como se hizo en los últimos años que han generado graves consecuencias para el país, la sociedad y el mismo gobierno”. 

“Sé que no le va a gustar a nadie, pero sería oportuno que el FMI vuelva a revisar las cuentas, como lo hace en todos los países. Así, sin condicionalidades ni programas, haríamos homogéneas y homologables las cuentas argentinas con las mundiales”, expresa.