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viernes, 17 de diciembre de 2010

"Los problemas de las crisis no se arreglan con las alzas de impuestos"

Los altos impuestos en Argentina es una de las aristas que más complican al país y de los que Ricardo López Murphy, ministro de Economía durante el mandato del ex presidente Fernando De la Rúa, es un férreo opositor. De visita en nuestro país para participar en la celebración de los 20 años del Instituto Libertad y Desarrollo, López Murphy, comenta que Argentina tiene una presión tributaria "extravagante" y que al tener impuestos tan elevados, la economía no puede crecer a las tasas a que lo están haciendo las economías como China e India.

-¿Cuál es su evaluación de la situación económica y política de Argentina?

-Al igual que toda América Latina, Argentina está viviendo un momento muy favorable por la mejora de los commodities, las tasas de interés extremadamente bajas en el mundo, y por la gran correspondencia con el crecimiento asiático. Lo que nos diferenciaría más del resto es que tenemos una altísima tasa de inflación, que no es usual en la región, salvo Venezuela. Estas circunstancias venturosas para la región creo que se mantendrán para el año que viene.

La situación política es muy compleja por tres factores: la crisis generalizada de los partidos políticos, una gran captura del poder político en el Gran Buenos Aires, y porque el partido en el poder ejerce el gobierno viabiliza su lealtad en base al presupuesto en un marco de baja institucionalidad.

-¿Cuál es la mayor crítica que le hace a la gestión de la presidenta Cristina Fernández?

-Hay dos cosas que me parecen muy delicadas: una es la actitud de total desapego de los límites institucionales, y la otra es el haber desaprovechado una gran oportunidad de solucionar la situación jurídica con todo el mundo. En vez de hacerlo, acumulamos problemas hacia el futuro, como la deuda con los jubilados, el deterioro de las reservas energéticas y la pérdida total de legalidad institucional. Por ejemplo, este año vamos a trabajar sin presupuesto. Eso es algo que no sucede en el resto de la región.

-¿Y qué pasa con la inseguridad jurídica que perciben los empresarios?

-El problema institucional se extiende a muchas áreas. Yo mencioné la inexistencia de presupuesto. Si no hay eso, el resto de las reglas del juego naturalmente son muy débiles.

-¿Qué opina del acuerdo entre el gobierno argentino y el FMI para mejorar el índice de inflación?

-Es un paso positivo. Una cosa que nos ponía en ridículo en el resto del mundo era trampear con los índices del Instituto de Estadísticas. Lo que se haga para mejorar eso me parece positivo.

-¿Cuáles son las perspectivas que tiene para la economía argentina en 2011?

-Este año vamos a crecer alrededor de 9% y es muy probable que el que viene creceremos 5% o 6%, si las circunstancias climáticas nos acompañan. En las zonas núcleo de producción tenemos problemas serios de sequía, por lo que la lluvia debiera acompañarnos para no tener un problema grave.

-¿Qué opina del alza de impuestos al que recurren los gobiernos alrededor del mundo para financiarse luego de la crisis?

-Creo que los problemas de las crisis no se arreglan con las alzas de impuestos. Los niveles impositivos son muy elevados. Los impuestos generan mucho desaliento a la inversión, al empleo, a la producción, a la innovación. Comparo la relación de mi país y los de Europa con los asiáticos: ellos están volando, no tienen las cargas impositivas que nosotros tenemos.

-¿Ve alguna similitud entre la crisis argentina de 2001 y la que vive la eurozona?

-Son parecidas. Hay una combinación de inconsistencias fiscales; en Europa han gastado más de lo que pueden pagar, han carecido de flexibilidad para adaptarse, tienen mucho desempleo y esto hace muy difícil corregir con el remedio clásico, que era devaluar. En el caso de Argentina, la crisis era diferente en un sentido: el programa que yo presenté en 2001 requería una corrección de 0,6% del PIB; los europeos están corrigiendo 25 veces más. El problema más grande que tiene Europa es el envejecimiento, y en el caso de Argentina, lo que se veía en ese momento era un enorme superávit fiscal producto de que desapareció el sistema prevsional viejo y el nuevo ya tenía fondos propios.

Entrevista Diario Financiero de Chile