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lunes, 5 de julio de 2010

"En Argentina, los problemas eran menores, pero no teníamos a la UE"

López Murphy fue uno de los protagonistas en el Gobierno de Fernando de la Rua durante la crisis argentina, como ministro de Economía impuso un fuerte plan de austeridad "con el que hubiéramos esquivado la crisis". Pero, en ese momento, Argentina no estuvo dispuesta a hacer ese ajuste: "Es un problema sociológico". Después de vivir las consecuencias, mira a Europa, donde cree que se está poniendo a prueba la financiación del Estado de Bienestar.


¿Cómo ve la situación económica española?

Ha incrementado sustancialmente la prima de riesgo y eso está revelando una luz amarilla de riesgo. Esto tiene que ver con tres cosas. Con una situación a corto plazo de grave desequilibrio fiscal; una desconfianza de medio plazo que tiene que ver con dificultades para crecer a una tasa alta de renta per capita. Y, en tercer lugar y más estructural, hay una crisis de la previsión social gravísima por el envejecimiento de la población, que ha llegado con una deuda muy alta.

¿Cree que el plan de ajuste español será suficiente?

España está tomando medidas. Pero con lo que han hecho hasta ahora no me salen las cuentas. A lo mejor tengo un error. Aunque, por lo menos, lo están tratando y la CE está implicada para que se haga.

Y por lo que se ha visto hasta ahora, ¿van por el buen camino?

R Los problemas siguen vigentes, me parece que hay mucha tarea por realizar. Las medidas que han tomado y las metas que tienen que alcanzar son incongruentes. Espero medidas muy importantes en las próximos meses. Además, el agujero del largo plazo es tan inmenso que si no se arreglara...

¿Es muy urgente la reforma de pensiones?

Todo el mundo observa ahora el largo plazo, es decir, si lo arreglo tiene más margen en el corto plazo.

¿Considera que hay un riesgo real de quiebra?

Yo soy optimista y creo que van a hacer lo que tienen que hacer.

Mientras lo hace, ¿la desconfianza puede derivar en una fuga de capitales?

El problema es la desconfianza. Si se cree que puede haber un riesgo por desestabilizar el sistema y se desestabiliza, el riesgo de fuga de capitales es inmediato.

¿Cómo vivió esa situación en Argentina?

Se había producido una caída de los depósitos de más 40 por ciento y lo que se hizo fue que no se pudieran retirar del sistema. Lo que hay que evitar es llegar a esas circunstancias. Por eso, cuando fui ministro duré sólo unos días, porque intenté que actuáramos antes.

¿Ve algunos paralelismos con la crisis argentina?

Nuestros problemas eran menores. Nuestra deuda era del 40 por ciento del PIB, no teníamos déficit primario y teníamos un superávit a futuro inmenso, porque estábamos pagando dos sistemas jubilatorios, los de los jóvenes y los de los mayores. Además no teníamos una deuda en el sector privado de la magnitud que tiene España. Pero no teníamos el margen potencial de ayuda que puede tener España, que no estábamos en la UE. La oportunidad de confiscar era grande y se hizo.

¿Cómo valora la actuación del FMI?

En ese momento, la disposición de los organismos internacionales era bien distinta. Con un sexto o un séptimo de lo que le han dado a Grecia, hubiéramos salido con holgura. La ayuda, salvo la de España, fue muy menor. En el momento en el que todo el mundo nos abandonaba, España nos ayudó de una manera impresionante.

¿Considera que el Gobierno de los Kirchner está desgastado?

Bueno, ellos han ganado muchas elecciones consecutivas, 2002, 2005, 2007 y no salieron bien en 2009, pero no tuvieron una derrota completa. El régimen populista ha generado muchos vicios, que se han solucionado no pagando y confiscando las jubilaciones. No sólo han confiscado a personas como yo, sino que a los jubilados los han pasado a una pensión mínima. La cuenta del populismo va a ser muy grande y quien la destape...

¿Todo esto no ha generado un descontento con el Gobierno?

Falta que la gente lo atribuya al Gobierno. La confiscación de los ahorros no generó reacción social. El Gobierno dijo que la jubilación estatal sería mejor, pero las cuentas no dan, y eso que cobramos unos impuestos extravagantes. A mí me robaron los ahorros de toda mi vida y me van a dar el 5 por ciento. Pasamos de un sistema de capitalización a uno de reparto.

Fuente: El Economista - España.