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lunes, 22 de septiembre de 2014

El Estado le ha cedido el territorio a las bandas narcos

Hay que tomar medidas urgentes y francas, ya que por negligencia o corrupción de los gobernantes las mafias están destruyendo el lazo social. 

Ricardo López Murphy. ECONOMISTA. EX MINISTRO DE DEFENSA.

Mucho se ha discutido sobre los efectos de la última década y la necesidad del gobierno de radicalizar su discurso de cara al 2015. Con algo de éxito, el populismo logró tapar uno de los problemas más grave que enfrentará el próximo gobierno: el avance y la instalación del narcotráfico en la sociedad.

Este problema hay que plantearlo con franqueza: el Estado por negligencia, incompetencia o corrupción, le regaló el territorio a las bandas narcos, que con su poder económico y político desarrolló un Estado mafioso dentro de nuestro territorio. 

Esto se ve con claridad en las villas de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano, en Rosario o en Córdoba capital. La ausencia efectiva del Estado está siendo suplantada por un poder que corrompe a funcionarios, fuerzas de seguridad, y sobre todo, a las futuras generaciones, que en lugar de ir al colegio y apostar a la cultura del mérito, del esfuerzo y del trabajo, ya forman parte -o son futura carne de cañón- de estas bandas, como mano de obra primaria. 

Hace algunos días, un ex funcionario del gobierno del ex presidente Álvaro Uribe estuvo recorriendo las villas del conurbano bonaerense. En privado, me dijo: “ esto es Medellín antes de Uribe, y la única diferencia que veo es que ustedes están en una llanura, mientras que nosotros teníamos instalados a los narcos en colinas”. Ante este avance del narcotráfico, y la negación por parte del oficialismo y de una gran parte de la sociedad civil, me parece oportuno plantear algunos ejes de trabajo: 

1. Tenemos que recuperar los territorios perdidos y aumentar de manera considerable la presencia del Estado, instalando destacamentos policiales, centros de salud, bibliotecas populares, espacios públicos, como plazas y lugares de esparcimiento y clubes barriales. Hay que cortar con el multimillonario negocio y hacer un fuerte trabajo social y moral para sacar a los chicos de la droga. 

2. El Estado debe comprometer todos sus medios en la lucha contra el narcotráfico. Hoy, parte de las fuerzas policiales son cómplices del poder narco. Las denuncias contra los jefes de policía tanto en Rosario como en Córdoba dan muestra de ello. Necesitamos organizar una fuerza especial, transparente e idónea, que haga la tarea inicial de ingresar a estos territorios que hoy están en manos del poder narco. Y haciendo los cambios que sean menester en las leyes de Defensa, Seguridad e Inteligencia. Deberán desplegarse incluso nuestras FF.AA. 

3. La Ley de Derribo. La política de radarización del espacio aéreo debe ir acompañada por una Ley de Derribo de carácter preventivo, que no permita el ingreso de aviones narcos, o no autorizados a la Argentina. 

4. Creación de un fuero judicial especializado en narcotráfico,con jueces y fiscales idóneos. Esto permitiría agilizar los procesos judiciales y mejorar los procedimientos. 

5. Las alternativas de liberar el consumo personal como han hecho otros países es complementario de este esfuerzo de erradicar las mafias. 

El avance de las drogas y del narcotráfico está destruyendo lenta, pero efectivamente el tejido social. Los sectores más vulnerables son los más afectados, y para revertir esta situación es necesario actuar con firmeza y convicción política.

Publicado el lunes 22 de septiembre por Clarín