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martes, 3 de julio de 2012

Incertidumbre por el dolar 

Entrevista a López Murphy

 

Camaleón | Porque ahora el dólar parece que cambia de color; al menos el que “se consigue”, aunque no debiera. El verde está acorralado, el otro es supuestamente ilegal, y en medio de semejante juego de pinzas, los negocios inmobiliarios, los autos, el turismo, las cabezas de la gente viven y miden en función de una moneda que no se puede controlar.

Y de la que tampoco se puede imaginar el futuro, porque tan desubicado parece el retraso que experimentó comparado con el crecimiento inflacionario, como lo fueron en su momento absurdos los augurios de “un dólar a 12 pesos” pronosticado por economistas que sólo siguen teniendo espacio en cámara por el perfil rocambolesco de algunos medios.
Alguien que con bajo perfil siempre hace lecturas profundas sobre la realidad, se coincida o no con ellas, es Ricardo López Murphy, a quien nadie puede negarle capacidad profesional. Valía la pena escuchar su opinión en momentos como éste.

Noticias & Protagonistas: Se dice que la provincia de Buenos Aires cerrará con 13.000 millones de pesos de déficit, y que el conjunto de todas ellas será de 24.000 millones. ¿Es posible que nadie aprenda cómo administrar bien los recursos del Estado?
Ricardo López Murphy: Es que eso significaría un principio de sensatez que nunca debió abandonarse como se lo hizo, ni en el pasado ni en el presente. Hoy es menos justificable aún porque en aquellos momentos hubo varios shocks externos devastadores: imaginemos que la soja valía apenas 140 dólares. Fue una tormenta perfecta: todo lo que tenía que salir mal, salió mal. Nada de eso pasa hoy, lo que ocurre en el mundo a la Argentina le resulta favorable, pero hicimos un descalabro inmenso. En 2006 gastábamos 70.000 millones de dólares, hoy gastamos 250.000 millones; esto no lo aguanta ninguna economía, y así es que terminamos con un problemón. Por eso tenemos doble mercado, inflación, deuda, déficit, recesión.

N&P: Da la sensación de que todo se está haciendo con los codos…
LM: Así parece. El año pasado, cuando hicieron el Presupuesto, la soja estaba a 438 dólares la tonelada en Chicago. Hubo sequía, se pensaba en la reducción de siembra, quedó en evidencia que pagábamos fortunas importando combustible, y se tomaron decisiones condicionadas por el pago de los Bonos BODEN 2012, alrededor de 1.400 millones de dólares. Por lo tanto se controló la balanza de l comercio y comenzaron a atesorar todos los dólares posibles para cumplir sin afectar reservas. Como definición macro diría que es bueno, nadie dice que no se cumpla con los pagos en fecha, pero tampoco es tanto dinero, no debería generar tantas dificultades.
N&P: Entonces, ¿dónde buscar el problema mayor?
LM: En tratar que el tipo de cambio se mantenga en un nivel absurdo, divorciado de la realidad, y ese acto de prepotencia ha generado los problemas que vemos hoy en día. No es un problema por el pago de esa deuda. No digo siquiera hacer lo que a mí me gusta…

N&P: ¿Por qué aparecerían Storani y los muchachos de la Franja diciendo que no les gusta?
LM: No… bueno… eso fue otra época. La forma de resolverlo es con una vigorosa expansión de las exportaciones. Miremos lo que le pasa a la pesca en Mar del Plata, a la industria textil, al sector agropecuario que rodea esa ciudad, incluso al turismo, y todo queda en evidencia. Si hacemos la corrección cambiaria sensatamente, que además es inevitable, si volvemos a un tipo de cambio real, mejoraría la competitividad, corregiría los problemas de los sectores exportadores, y eso tranquilizaría todos los mercados, porque estaría funcionando un mecanismo más sano que el actual.

N&P: El presidente de la Cámara de Exportadores ha manifestado que en agosto se normalizaría el problema de las divisas…
LM: Sinceramente no lo creo, porque es estructural, no es tan sencillo. Es más: veo que el tipo de cambio no aguanta ni en el corto plazo, porque las necesidades son muchas y la ansiedad, inevitable. Vamos derecho a dos tipos de cambio, uno financiero y otro comercial que irá donde lo vaya moviendo el mercado. No veo cómo tranquilizar el corto plazo, porque si se abren las operaciones, la gente va a comprar todo.

N&P: El tema de la conducta argentina respecto del dólar también es un problema. ¿Lo resolvería el bimonetarismo cambiario?¿O es un mercado chico, como dicen, que no influye en lo macro?
LM: En realidad, con eso hay una trampa estadística. Si yo tengo 4 millones de familias comprando dólares, tengo que considerar al 35% del total de la población, porque los ancianos y los niños no compran. Si medimos como si fueran 3 o 4 millones de “personas”, hablaríamos del 10 u 11% del total, pero lo correcto es tomar al comprador representando una familia, y allí la cifra aumenta considerablemente, por eso digo que el mercado es de 40%. Hay otro 30% que no puede adquirirlo, y resta otro 30% que por razones diferentes prefiere otro tipo de ahorro.
N&P: ¿Usted cree que hace falta al frente del Ministerio de Economía alguien con más personalidad?
LM: Creo que más que nada lo que hace falta es un programa sensato, consistente, coherente aún con los valores y criterios del Gobierno. Creo que los errores que cometieron antes, de no apreciar lo que va a ocurrir, no los cometerían más. Pero bueno, no percibieron el costo de cada alternativa, no se dieron cuenta de lo que se venía o creyeron que se podría manejar de otro modo, minimizaron el valor del riesgo, un segmento del Gobierno subestimó las dificultades y así fue el costo a pagar. Esas fuerzas políticas desaparecieron producto del error.

N&P: ¿Qué propondría?
LM: A mi gusto hace falta una economía más abierta, una sociedad más proclive a vivir del trabajo, con más relación entre el aporte y la jubilación, que haya mérito en correlación con el esfuerzo, menos arbitrariedades, en fin. Pero dejemos lo que a mí me gusta: se necesita coherencia, unificar conducción económica con problemas cambiarios y no tratarlos por boca de un senador. Lo tienen que hacer Economía y el BCRA.

Fuente: http://www.noticiasyprotagonistas.com