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miércoles, 29 de septiembre de 2010

"El gobierno va a ir atrasando el tipo de cambio hasta las elecciones"

Ricardo López Murphy critica un modelo con alta inflación y dólar fijo. El ex ministro de Economía cree que la única herramienta que le queda al Gobierno para controlar el proceso inflacionario es el tipo de cambio. El sector exportador y el turísticos sufrirán daños de aquí a las elecciones.

Por Gustavo García

Siempre en la trinchera, Ricardo López Murphy, líder del partido Convergencia Federal, apunta contra el manejo de la economía y describe lo que para él es una situación insostenible en el tiempo: alta inflación y un tipo de cambio atrasado que resta competitividad.

-¿La apreciación del peso es un nuevo problema para la economía nacional?

-Creo que el Gobierno va a ir atrasando el tipo de cambio desde acá hasta las elecciones presidenciales del año próximo. Eso ya está anunciado hasta el final, en el Presupuesto y en todas las declaraciones del Gobierno.

-¿Cuál será el impacto de esta política?

-Eso va a generar, seguramente, una situación más compleja para todo el sector productor-exportador, industrial, turístico, agropecuario. Para todos los sectores que exportan existirá la misma dificultad que hubo en los años de apreciación cambiaria.

-¿Se puede llegar a un nivel de paridad 1-1 con el dólar?

-Vamos a tener el tipo de cambio de fines del 2000 o 2001. Esto a los sectores productivos los colocará en una situación muy exigida, como ocurría en esa época. Va a estar mucho menos afectados todos los sectores que comercian servicios domésticamente que los que tienen que competir con el exterior.

-¿Pasadas las elecciones puede haber una vuelta de tuerca en esta estrategia?

-Eso va a requerir de pensar nuevamente todo el esquema. Ahora se va a apreciar el tipo de cambio de una manera muy intensa en todo lo que resta del año y también en el 2011.

-¿Por qué cree que el tema se instaló en el debate recién ahora?

-Diría que no se le ha prestado mucha atención, pero a nivel privado se reciben muchas quejas. La industria marplatense de turismo va a estar sujeta a condiciones que no ocurrieron en los últimos 8 o 9 años.

BRASIL

-¿Qué opina de la maniobra de Brasil de contener la suba del real a través del Fondo Soberano?

-Creo que esa línea política requiere de algo más que lo que el Fondo Soberano compre. Si se quiere que no se aprecie el tipo de cambio lo que hay que hacer es lograr un superávit fiscal que le permita adquirir dólares. No va haber esa situación, pienso que son declaraciones. Si realmente un Gobierno está preocupado con este tema tiene que comprar dólares, pero con recursos genuinos. Ni Brasil ni Argentina los tienen.

-¿La Argentina ajustará el tipo de cambio si Brasil realiza algún movimiento con su moneda?

-No creo que eso pase. Si Brasil realiza algo con el real será una medida muy marginal. Tampoco creo que la Argentina tenga mucho margen de maniobra. Está en el corazón de la política oficial producir una fuerte revaluación del tipo de cambio. La política económica argentina consiste en eso y no va a cambiar, es su centro.

-¿El Gobierno cambió el modelo?

-Con este nivel de inflación el modelo no es el mismo. Ellos han decidido revaluar fuertemente el tipo de cambio. Decidieron que los presupuestos en dólares, los salarios, los gastos, los costos domésticos en dólares sean mucho más altos que antes. ¿Por qué lo han decidido? Porque la única variable para lidiar con la inflación es atrasar el tipo de cambio.

-¿Podrán manejar esa herramienta de acá a las elecciones?

-Creo que con los precios externos que hay, con el atraso que tiene Brasil y con la tasa de interés en cero en el mundo, eso es manejable. Lo único que les va a interesar es saber si así llegan, y llegan. La madre del problema es la inflación, pero cuando se tiene la política fiscal, la política de ingresos, la política monetaria yendo al 30%, lo único que se tiene para tirar para abajo es el tipo de cambio yendo al 5 o el 6%. Es inexorable que haya un problema de atraso cambiario, porque es la política elegida.

EL FUTURO

-¿Es sustentable esa política en el tiempo?

-Esas políticas llegan, como siempre ha ocurrido, a dilemas muy graves. Dentro de un año y medio vamos a estar en un dilema muy delicado.

-¿Se puede salir del proceso inflacionario con metas graduales o el ajuste es inevitable?

-Depende mucho de las circunstancias externas. Si las circunstancias siguen siendo tan favorables como lo son hoy, seguramente hay márgenes para una política gradual. En general la política no gradual se deben a que las circunstancias de los mercados cambiaron dramáticamente. Yo no lo veo eso, por ahora. La pregunta, el dilema, es: ¿usted usaría esos factores favorables para financiar una gran apreciación del tipo de cambio o haría otra cosa? Yo haría otra cosa.

-¿Qué haría?

-Trataría de evitar presiones inflacionarias de la magnitud que tenemos, trataría de evitar la generación de una política de desequilibrio tan grande y hubiera sido mucho más cauteloso con las decisiones fiscales y monetarias de lo que ha sido el Gobierno.

-¿La puja salarial y el escenario político del 2011 pueden complicar el panorama?

-Eso ya está jugado. No veo que cambie de lo que ha sido este año. El mejor resultado para el año próximo es que se parezca a este año.

-¿Todavía sostiene aquello de que pese a todo el país puede ir bien debido a las extraordinarias condiciones del mercado internacional?

-Con el precio de la soja arriba de los 400 dólares la tonelada los márgenes que tiene Argentina son fantásticos. Y si el clima acompaña, y si Brasil sigue viento en popa, y si la tasa de interés continúa en cero, las circunstancias son inmensamente favorables. Es lo que va a hacer sostenible por un tiempo lo que se está haciendo.

-¿Cómo se ubica Argentina en el concierto mundial con una inflación de dos dígitos?

-Es muy elevada. Ninguno de los otros países está haciendo lo que hacemos nosotros. Hay algunos que creen que todos los demás son tontos y nosotros somos unos genios, y el grueso piensa que nosotros estamos siguiendo una política muy equivocada.

Publicado este domingo 29/10 por el diario La Prensa