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martes, 14 de agosto de 2012


La demanda argentina "va a desaparecer"


Ricardo López Murphy, ex candidato a presidente, vaticinó impactos comerciales y turísticos de los controles cambiarios.

La demanda argentina “prácticamente va a desaparecer en Uruguay” producto de los controles cambiarios que aplica el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, dijo este martes el ex ministro de Economía, Ricardo López Murphy.

El economista participó de una conferencia sobre “La situación argentina y sus repercusiones en Uruguay” organizada por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), realizada este martes en el Wolrd Trade Center.

López Murphy dijo que “la política de Uruguay en el trato con Cristina Fernández, de poner permanentemente paños tibios en la relación, requiere un temperamento especial y es la misma que aplicó Ricardo Lagos cuando Argentina, de un día para el otro, le cortó el gas”.
Pronosticó que “la temporada turística de Uruguay, por causa de la crisis argentina, será difícil” y dijo que “si se mantienen los extraordinarios precios internacionales, llueve y Dios es argentino, podremos pasar los problemas para el año próximo”.

Por otra parte, dijo que el optimismo de la región responde a que los “commodities agrícolas han vuelto a volar”, y no se espera que tengan una “corrección sustancial” en el futuro. “En tanto tengamos precios muy altos de los commodities, esta área del mundo debe vivir con cierta holgura”, sostuvo.
En tanto, sostuvo que la economía argentina vive una situación de “frenazo brusco”, luego que tras las elecciones que renovaron el mandato de Cristina Fernández de Kirchner se decidiera controlar el mercado de cambios “cambiando las reglas de juego” “Si uno empieza a temer lo peor, y el Banco Central puede emitir lo que quiere, en ese clima, el temor y la fuga de la moneda local se exacerba

"Si además se confisca la principal empresa, Repsol, el conjunto de datos es devastador. Golpea los bienes raíces, que producen la crisis inmediata, con una caída fuerte de compra de inmuebles y en consecuencia de la industria de la construcción, que vivió una gran caída. Y si se suma la caída en el uso de capacidad, en el turismo, en el consumo de bienes durables, debido a la desconfianza que estas nuevas reglas institucionales han creado en los agentes económicos”, argumentó.

Fuente:  http://xurl.es/oat9n | El Observador, Uruguay.