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viernes, 28 de agosto de 2009

Entrevista con el Cronista Parte1:“Los Kirchner van a gobernar con el veto el tiempo que les queda en el poder”

Si de derrotas políticas se trata, hay que decir que Ricardo López Murphy está curado en salud. De los 3 millones de votos que había cosechado en 2003 como candidato presidencial, apenas cuatro años después, en 2007, el apoyo de la gente en las urnas no le alcanzó al “Bulldog” ni para obtener el 10% de ese caudal. Hoy, de aquella estrepitosa derrota dirá que la sociedad leyó “equivocadamente” que los años de recuperación económica que vivió la Argentina antes del advenimiento de la crisis fueron mérito de Néstor Kirchner y no producto de “circunstancias internacionales favorables” que poco tuvieron que ver con las políticas que llevó adelante el patagónico. Pero el ex ministro de la Alianza prefiere no anclarse en el pasado y después de un impasse en el que -asegura- “nunca me fui de la política”, ahora no descarta volver a probar suerte en la arena electoral, claro, “si la opinión pública” decide acompañarlo. ¿Dónde? Nada menos que en la Jefatura de Gobierno porteño que hoy ocupa Mauricio Macri, su ex socio político del PRO, de quien no guarda -precisamente- el mejor de los recuerdos. Sin embargo, López Murphy prefiere no hablar por ahora de candidaturas. En cambio, en una entrevista con Weekend sostiene que su prioridad está puesta en trabajar para que el Acuerdo Cívico y Social -al que apoyó en la elección del 28 de junio- pueda presentar una alternativa al Justicialismo que lo lleve a ser gobierno en 2011.

l ¿Tiene ganas de volver a la política?

- Nunca me fui. Después de la derrota electoral de 2007 dije que iba a dedicar mis esfuerzos a la política arquitectónica, de construcción de ideas y propuestas más que a la disputa de cargos electorales. Eso he hecho.

l En 2003 obtuvo 3 millones de votos. ¿A qué atribuye la pérdida de apoyo que vino después?

- Es el éxito de Kirchner. La sociedad leyó equivocadamente los años de recuperación económica como un gran atributo del Gobierno y votó gente parecida, caso de Lavagna. La idea de que eso fue fruto de las políticas públicas me parece profundamente equivocada. Fue fruto de circunstancias internacionales excepcionalmente favorables. Tuvimos los años más húmedos y mejores de nuestra historia y tuvimos precios internacionales excepcionales. Si usted le atribuye eso al Gobierno que está en ejercicio, prácticamente a quienes son sus antagonistas los liquida. Y yo era un antagonista muy claro. Es posible, además, que mi estilo, ese enfoque doctrinario, esa firmeza y claridad para decir las cosas, no siempre sea bien recibido. Probablemente en un electorado con disposición a forzar los debates, a informarse, se hubiera creado ese clima. Y no lo hubo.

Entrevista Completa en El Cronista.com